LOGO CABECERA ARANJUEZ C.F

  • image
  • image
  • image
  • image
  • image
  • image
  • image
  • image
Previous Next

 logo puche

12440447
Today
Yesterday
This Week
Last Week
This Month
Last Month
All days
9361
8099
68165
12301535
231485
372631
12440447

Your IP: 54.36.149.27
Server Time: 2019-09-22 21:45:08
Valora este artículo
(0 votos)

ENTREVISTA A JAIME RAMOS, EXJUGADOR DEL REAL ARANJUEZ

El central disputó la primera campaña en Segunda B con el club rojillo

 

Nos gusta recordar los buenos y viejos tiempos, lo hicimos la temporada pasada con los diversos actos conmemorativos del 70 Aniversario del Real Aranjuez, esos dos ascensos a Segunda B, esos maravillosos años 90. Y hoy os traemos una entrevista para esta web del Real Aranjuez CF, realizada por nuestro amigo, periodista y socio del Real Aranjuez, Javier Díaz Plaza. Hablamos con Jaime Ramos, exjugador del club ribereño.

Jaime Ramos (Madrid, 1973) fue uno de los centrales titulares de la primera temporada  del Aranjuez en Segunda B, la 1992-93. Destacaba por su gran envergadura (mide 1,94) y su potencia física. Tenía solo 19 años y llegó procedente del juvenil del Atlético de  Madrid de la mano del entrenador Antonio López. Fue una campaña inolvidable, en la que el equipo alcanzó la tercera ronda de la Copa del Rey y cayó eliminado por el Tenerife de Primera División. La ida, con un estadio municipal lleno, terminó 0-2 y la vuelta, en el Heliodoro Rodríguez López, 1-1. En la liga, en cambio, las cosas no fueron bien y acabó perdiendo la categoría. Terminó penúltimo en el grupo I, en un año movido en el banquillo ribereño, por el que pasaron cuatro técnicos. Jaime fichó por el Getafe e hizo carrera en Segunda B, Segunda y Primera, en equipos como el Leganés, el Villarreal, el Murcia o el Almería. Debutó en la máxima categoría del fútbol nacional en la temporada 2000-01, en un Villarreal-Celta. Tras retirarse se formó como entrenador y ha ejercido de segundo (siempre con Francisco Rodríguez) en el Almería, el UCAM Murcia, el Córdoba, el Lugo y, la temporada pasada, en el Huesca, al que llegó en la segunda vuelta con el conjunto aragonés ya desahuciado en el último puesto. Actualmente, está sin equipo.

 

 

Qué nostalgia da pensar en aquel Aranjuez.
La verdad que siempre miro esa época con mucho cariño, nostalgia y dulzura. Formábamos un buen equipo, con una mezcla muy buena entre jóvenes con mucha ilusión y veteranos que querían alargar su carrera. Sin lugar a duda, la conformación de aquella plantilla fue un acierto.

Usted fue titular indiscutible con solo 19 años.
Fue un periodo de aprendizaje, de acumular conocimientos y experiencias que luego me sirvieron en el futuro. Yo era un recién llegado al mundo profesional e, indudablemente, mi paso por el Aranjuez me marcó en mi carrera deportiva.

¿Cómo iba a entrenar desde su ciudad, Coslada, hasta Aranjuez?
Al empezar la temporada yo todavía no tenía carnet de conducir y me iba en coche con Angelín, Mengíbar y Carlos Martín. Desde Coslada tardábamos unos 40 ó 45 minutos. Eran trayectos bastante amenos, hablábamos de todo un poco. Recuerdo que entrenábamos a las siete y media, con lo que terminábamos sobre las nueve y media y llegábamos a casa a las once de la noche. Pero todo se hacía con mucho entusiasmo e ilusión.

¿Qué ambiente había en el vestuario?
Había una mezcla muy buena de jugadores que proveníamos diferentes sitios. Varios jóvenes cedidos, como Mora que venía del Madrid, José Mari, Fede Bahón y yo, del Atlético de Madrid, Pedro, que venía del Rayo Vallecano, y luego Angelín, Mengíbar, Parra o Gabi, gente con un trayectoria bastante importante en Segunda B e incluso en Segunda. Teníamos veteranos que ayudaban muchísimo, como Carlos Morales, por destacar alguno, que nos enseñaron ese inframundo del fútbol que no conoces y pequeñas estratagemas.

Esa temporada tuvo lugar uno de los momentos más especiales la historia del Aranjuez: la eliminatoria de Copa del Rey contra el Tenerife.
Fue uno de los momentos más bonitos que he vivido en el mundo del fútbol. Imagínate lo que suponía para nosotros enfrentarnos a un equipo de Primera División, ese Tenerife dirigido por Valdano, con Redondo, Chano, Mata, Dertycia… Guardo con especial cariño tanto el partido de ida como el de vuelta. En casa perdimos, pero fue una fiesta para Aranjuez y para el Aranjuez, el campo se llenó y hubo un ambiente fantástico. Merecimos un mejor resultado para la vuelta.

En Tenerife casi dais la sorpresa. 
Fue formidable, uno de esos momentos que se te quedan grabados a fuego. Empezamos muy bien, Angelín marcó el 0-1, nos hicieron un penalti que el árbitro no señaló y tuvimos varias ocasiones de gol. El público empezó  a pitar. Hicimos un partido extraordinario, tuvimos la eliminatoria en la punta de los dedos, pero al final se impuso la calidad. Nos fuimos de allí con la sensación de haber tratado de tú a tú a un equipo de Primera División, con un refuerzo moral importante y con el reconocimiento de la afición del Tenerife. Al día siguiente, en el aeropuerto leímos la prensa de allí, que se preguntaba cómo es que Angelín, que fue uno de nuestros jugadores más destacados, no estaba en un equipo de superior categoría.

Lástima que ese chute de motivación no sirvió en la liga.
Quizá esa eliminatoria de Copa del Rey nos distrajo un poco de nuestro verdadero objetivo, que era la permanencia. Nos costó asimilar bien la vuelta a la competición liguera. El cambio de entrenador, que siempre es traumático, también generó bastante  incertidumbre. Y estábamos luchando contra grandes equipos, como Salamanca, Avilés, Getafe o los filiales de Sporting de Gijón y Oviedo. La verdad es que fue una pena con todo el esfuerzo e ilusión que habíamos puesto, pero se consumó el descenso. 

La permanencia se quedó a tan solo 4 puntos, en un grupo muy igualado.
Visto con perspectiva, fue una situación vivida más. Quizá en esa época era joven y me impactó más profundamente, pero en definitiva la dinámica de la competición es así y en ese caso nos tocó descender a nosotros. Fue una experiencia bastante amarga.

¿Qué supuso para ti tu paso por el Aranjuez?
Aprendí los valores de la modestia, la humildad, el esfuerzo y la perseverancia. Cómo se pueden hacer grandes cosas sin tener grades recursos, y cómo sin ilusión ni entusiasmo es difícil conseguir nada. Si por algo caracterizo esa época es por la ilusión tremenda por el ascenso a Segunda b, la ciudad volcada con el equipo, el grupo de jugadores que estábamos, la gente joven y veterana, y el míster (Antonio López) con ganas de crecer y hacerse un nombre en el mundo del fútbol.

Aquella temporada jugaste 33 partidos (32 de titular).
Sin lugar a dudas, Aranjuez fue un trampolín para mí, un salto cualitativo y cuantitativo en mi carrera por el que estaré siempre profundamente agradecido.

Fue el inicio de sus 16 años como futbolista profesional.
El fútbol me ha permitido estar en numerosos lugares, conocer gente, jugadores, vivir situaciones y aprender valores, que al final es lo más importante y lo más duradero.

¿Qué sintió al debutar en Primera División?
Fue algo maravilloso, imborrable, imposible de olvidar. Quizá fue un poco tardío porque debuté con 27 años, pero es algo de lo que jamás me olvidaré. Desde que empiezas a jugar con 9 años en el patio del colegio es un sueño que persigues y que se hizo realidad. Me va a acompañar siempre, es la materialización de que cuando se persigue algo con esfuerzo y ahínco lo puedes conseguir.

La temporada pasada volvió a la máxima categoría, pero esta vez como segundo entrenador del Huesca.

Nos encontramos un club ejemplar que puso todos sus recursos a nuestro alcance. Un club y una ciudad volcados, que en algunos aspectos me recordaron a Aranjuez, en cuanto a la ilusión y el entusiasmo. La gente vibra con el fútbol, te reconoce por la calle y te da ánimos. 

Javier Díaz Plaza

Visto 438 veces Modificado por última vez en Domingo, 22 Septiembre 2019 11:33